Muchas protectoras se quejan de que reciben llamadas o visitas de personas interesadas en adoptar pero que buscan una raza concreta. No por razones que puedan estar motivadas por el carácter del animal o por sus características físicas, sino más bien exclusivamente por la estética. Esto es algo que fácilmente hace que se pueda descartar a un posible adoptante.
En cualquier caso, las protectoras valoran positivamente el aumento en las adopciones y esperan que las cifras continúen aumentando incluso con la mejora de la economía ya que la gente puede estar empezando a darse cuenta de que lo importante es el amor que estos animales dan y no su aspecto físico.


